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domingo, 12 de abril de 2020

Léon Denis

de una familia humilde. Muy temprano en su vida, por necesidad, hizo trabajos manuales y tuvo que soportar duras responsabilidades por su familia. Desde sus primeros pasos en el mundo sintió que lo asistían amigos invisibles. En vez de participar en juegos apropiados a su edad, trató de instruirse a sí mismo lo más intensamente posible. Mediante su propio esfuerzo leyó trabajos serios para desarrollar su inteligencia. Se convirtió en un serio y competente Era casi exclusivamente vegetariano, no fumaba y tampoco eran de su complacencia las bebidas fermentadas. Se dio cuenta que el agua era su bebida preferida. Tenía costumbre de ver con interés los libros que se mostraban en las librerías. A los 18 años, encontró uno con un título inusual:El libro de los espíritus, de Allan Kardec. Compró el libro y fue inmediatamente a su casa entregado con entusiasmo a su lectura. Denis comentó luego de leerlo: “Encontré en este libro la solución clara, completa y lógica, al problema universal. Mi convicción se hizo fuerte. La teoría espiritista disipó mi indiferencia y mis dudas.” , como se suponía, sino que además fue una figura importante en la consolidación del movimiento espiritista. Emprendió estudios sobre el espiritismo, investigó sobre la mediumnidad, y expandió el movimiento espiritista por Francia y el resto del mundo. Profundizó los aspectos morales de la doctrina y, sobre todo, reafirmó el movimiento en las primeras décadas del siglo XX. Se suele considerar al rol de Kardec como aquel de sabio, siendo el rol de Denis como aquel de filósofo. Léon Denis fue llamado el Apóstol del Espiritismo, debido a su trabajo sostenido y a sus palabras, dichas y escritas, en favor de la nueva doctrina. Poseyendo gran sensibilidad moral, dedicó su existencia entera a la defensa de los postulados que Kardec había transmitido en los libros de la doctrina espiritista. El mismo Denis resumió su misión como sigue: “He consagrado mi existencia al servicio de esta causa grande que es el espiritismo, o moderno espiritualismo, que ciertamente será la fe universal y la religión del futuro." El evangelio según el EspiritismoEl cielo y el infiernoLa génesis según el Espiritismo"Referencias" Muchos de sus trabajos están disponibles en español.
Biografía

jueves, 2 de abril de 2020

Salvador Sellés

Salvador Sellés Gosálbez nació el 21 de Abril de 1848 en Alicante, en la plaza del Cuartel nº 1.
Hijo de Francisco Sellés y María Antonia Gosalbez es considerado uno de los mejores poetas alicantinos, sin menospreciar a Gabriel Miró.
Era un gran filósofo, poeta, dramaturgo y dibujante. A la edad de trece años pintó a lápiz “La Santa Faz” del que a día de hoy se desconoce su paradero, aunque no es por el dibujo que se le conoce, sino por su gran arte de escribir poesía.
Por sus escritos y otras referencias que hemos encontrado de él, sabemos que era un hombre de grandes valores morales. Simple trabajador de correos, cuando ya estaba en una edad avanzada renunció a un ascenso a favor de un compañero más joven, que necesitaba mucho más el dinero.
También fue un gran periodista, escribiendo en varios periódicos como “El Luchador” y la “La Revelación”. Este último era un periódico espírita publicado en Alicante por Sr. Ausó y Monzó.
Gran espiritista, considerado por sus amigos y por él mismo, el primer espírita de Alicante, entendía y practicaba el Espiritismo interesándose por los más desvalidos. Podemos
encontrar en “La Revelación, año 1 nº 1”de Enero de 1872 un escrito de él donde define el Espiritismo de la siguiente manera:
“El Espiritismo es la copa de oro que derrama el bálsamo del consuelo sobre las llagas del infortunio, es el matizado iris que promete una existencia de recompensas, más allá de una existencia de penalidades y es el tribunal benéfico y equitativo, que corona de laureles el mártir corazón que ha caído bajo las formas de la injusticia, en el doloroso anfiteatro de este mundo…”
En 1888 recibió el título de la “Academia Internacional para el Estudio del Espiritismo y del Magnetismo”.
Comprendía la religión sin dogmas, ni ritos. Defendía el Cristianismo primitivo y no creía en la Iglesia Católica, a la que consideraba como aliada de la opresión.
A los trece años ya había leído las ochocientas comedias de Lope de Vega y en su vida escribió obras como “Hacia el infinito” “Giorgiano Bruno” “El Temblor de la Tierra” “La elegía del ciego” “Lázaro” y la que vamos a ir publicando en este periódico “El profeta en su tierra”. En 1875 fue a vivir a Madrid, aunque tenemos datos que le sitúan en 1872 en Alcazar de San Juan (Ciudad Real), donde fue vicepresidente de la Sociedad Espiritista Española junto con Antonio de Torres-Solanot y Casas (Vizconde de Torres-Solanot) quien era su presidente. Allí tuvo amistad con Nuñez de Arce, Castelar, Amparo López del Baño y Rosario de Acuña, volviendo a Alicante a principios del siglo XX.
Se casó con Lorenza Pastor el 5 de Febrero de 1876, desencarnó. En Marzo 1921 sin dejar descendencia. La desencarnación de su mujer le llevó a meterse en sus libros y se cuenta que se le veía pasear cabizbajo.
Le gustaba discutir sobre el Universo, Unamuno, la pobreza, la riqueza indecente, la vida, el alma… y pocos hablaron como él de Dios: “El hombre no vive solamente en la Tierra. Sus ideas, sus sentimientos, se pierden como la esencia de las flores, en el Cielo. La verdad de la existencia de un Dios infinito, eterno, la encuentra el hombre lo mismo en las maravillas de su alma, que en las maravillas de la naturaleza”.
A la edad de 89 años muere en su residencia habitual, calle Castelar nº 1, el 9 de febrero de 1938 a causa de un colapso cardiaco agravado por una miosclerosis, según el parte médico. Fue enterrado en el Cementerio Municipal de Alicante nicho 2185. Grupo 146.
Primer piso. Calle virgen del Pilar, junto a la Capilla (Osario 1), propiedad del mismo, que puede ser visitado a día de hoy.
No podríamos terminar esta biografía sin publicar la poesía que le dedicó nuestra querida Amalia Domingo Soler en 1873:
A SALVADOR SELLÉS
¿De dónde vienes poeta?
¿En qué región, di, en qué mundo Recogió tu mente inquieta
Algo de bardo profeta,
¿Algo gigante y profundo?
No es de aquí tu pensamiento, Ni cuanto en tu ser se encierra De ternura y sentimiento,
¡Es tan distinto tu acento De los hijos de la tierra!
¡Genio entusiasta y ardiente! Cuéntame algo de tu ayer,
¿Por qué has dejado tu Oriente?
¿Por qué has venido a Occidente Para amar y padecer?
¿Tanto has llegado a pecar, Que a este mundo de expiación Te tuvieron que enviar?
¿Te llegaste a rebelar En tu ardiente inspiración?
Algo de esto deber ser; En tu pasada existencia Quizá llegaste a creer
Que era omnímodo el poder De tu osada inteligencia.
Y hoy por eso estás aquí, En tu humilde rincón, Soñando en tu frenesí; Viendo pasar ante ti
Mil sombras de tentación.
Porque tu genio fecundo, Tu inspiración sobrehumana Y tu talento profundo,
Non son de este mundo Pertenecen al mañana.
El que llora sus amores Cuenta triste desconsuelo, Y lamenta los horrores
De esos genios destructores, No es de la tierra, es del cielo.
¡Espíritu noble y fuerte!
¡De otras regiones cantor! Aquí llorarán tu muerte, Aquí sentirán perderte, Genio de paz y de amor.
Más, aquellos que soñamos En otros mundos mejores,
Tu estancia aquí lamentamos; Aunque aliento recobramos Con el ámbar de tus flores.
Pero tú debes vivir Donde brille la verdad; Quien cual tú sabe sentir,
¡Su vida…, su porvenir…

Su mundo es…, la eternidad!
Amalia Domingo Soler – La Revelación 1873

jueves, 20 de febrero de 2020

El médium más famoso del siglo Francisco Cândido Xavier

FUENTE- https://www.ceanet.com.ar/chico-xavier/

Francisco Cândido Xavier, cariñosamente conocido como Chico Xavier. “Chico” es en portugués el diminutivo de Francisco, como Pancho lo es en español.

Chico Xavier desarrolló casi todos los tipos de mediumnidad conocidos: psicografía, psicofonía o incorporación, materialización, clariaudiencia, clarividencia, desdoblamiento, xenoglosia, psicometría, sanación, pasista, entre otros. Esta es la razón por la cual se lo considera el mayor médium de todos los tiempos.

Es el más importante divulgador del Espiritismo en el siglo XX. La grandiosa obra de evangelización de Chico Xavier sobrepasó los límites de su propia misión. Sumó la teoría y la práctica, la enseñanza y el ejemplo, el libro espírita y el amor sincero al prójimo.

Psicografió, es decir, escribió dictado por Espíritus desencarnados, 412 libros, cuyos derechos autorales fueron donados a más de 3000 obras de beneficencia (hogares para ancianos, niños abandonados, hospitales, salas de primeros auxilios, comedores, etc.). Se estima una entrada anual por las ventas en más de dos millones de dólares.

La infancia de Chico Xavier
Chico Xavier nació en la pequeña ciudad de Pedro Leopoldo, en el estado de Minas Gerais, Brasil, el 2 de abril de 1910. Hijo de un obrero y una lavandera, creció dentro de una numerosa familia, con ocho hermanos. Su condición económica era muy pobre pero muy digna. Aprendió las bases del amor al prójimo y a Dios de su madre, mujer cristiana y virtuosa.Desde sus primeros años, la vida le mostró su cara más dura, parecía que lo estaba preparando para las dificultades que tendría que enfrentar durante toda su existencia, para cumplir con su misión de pasar el mensaje crístico de amor, perdón y caridad.
La mediumnidad de Chico Xavier
Desde niño, Chico Xavier se sintió diferente a sus hermanos y amigos. Él podía ver a los “muertos” y conversar con ellos, mezclando así los dos mundos en una única realidad. Sus padres, muy asustados, pensaron que el niño iba camino a la locura. En esos tiempos no era común oír hablar de comunicación con los muertos ni de Espiritismo. En realidad, Chico solo manifestaba sus grandes dotes de médium.

A los cinco años su adorada madre desencarna, dejando al pobre padre con ocho hijos y sin dinero. Con mucho dolor, los reparte entre los familiares hasta poder hacerse cargo de ellos. Chico va a vivir con su madrina, la Srta. Rita de Cassia, mujer egoísta y déspota, quien lo maltrata seriamente. Chico jamás dijo una palabra en su contra.

Pocos años después, su padre vuelve a casarse con una buena mujer que reúne, otra vez, a la familia dispersa. Son buenos tiempos para Chico, a pesar de la extrema pobreza.

Chico Xavier continuaba cada vez más con sus visiones y conversaciones con los espíritus. Su madre se le aparece a menudo, dándole consejos y orientándolo en su camino espiritual. Su padre, muy angustiado, lo lleva al párroco del pueblo, quien sin conocimientos sobre la vida espiritual, lo exorciza como único remedio.
Desde pequeño, al mismo tiempo que estudiaba, trabajaba para colaborar con su familia, primero en una fábrica, luego en una tienda y finalmente en el Ministerio de Agricultura, donde se jubiló, muchos años después.

Chico Xavier conoce al espiritismo
A los 17 años Chico Xavier tiene su primer contacto con el Espiritismo. Su hermana María se enfermó gravemente y después de intentar todo, es llevada a la casa del matrimonio Peracio, que era espírita. Allí conoce los libros de Allan Kardec: El Libro de los Espíritus y El Evangelio según el Espiritismo. Chico se dedica de lleno a su estudio, orientado por este matrimonio. Su hermana se cura, después de largas sesiones de desobsesión.

Luego organiza el primer Centro Espírita de la ciudad de Pedro Leopoldo, Centro Luiz Gonzaga, con solo cinco personas. Allí se presentó, por primera vez su Guía Emmanuel, quien le enseña los tres puntos básicos de la mediumnidad: disciplina, disciplina y disciplina. Chico Xavier también fue asistido por el Espíritu del Dr. Bezerra de Menezes, dictándole mensajes.

Los enfermos comienzan a llegar de todas partes para ser curados y doctrinados. Luego, por diferentes motivos, los miembros de este grupo se dispersan. Chico se queda solo, trabajando así, durante casi dos años (1932-1934). Lo llamaban “el loco que habla con los muertos”. Su guía Emmanuel le explica que aunque no haya personas asistentes, los espíritus desencarnados precisaban de doctrina y aclaración de ideas, de tal modo, debía continuar con las sesiones, aunque aparentemente estuviera solo.
Comienzan las críticas y Chico Xavier es cruelmente atacado por la Iglesia y la sociedad del momento. Jamás respondió a los agravios, él sabía que el Mundo Espiritual estaba trabajando con él. También comienzan sus problemas de salud, serias dificultades con la vista, el aparato respiratorio y otros inconvenientes, que no lo abandonarían por el resto de su vida.

Psicografías de Chico Xavier
En 1943 aparece el primer libro dictado por el guía André Luiz, La Vida en el Mundo Espiritual (Nosso Lar), que se agota inmediatamente, siendo editado ya cientos de veces y traducido a más de veinte idiomas, incluido el esperanto y el Braille.

Chico Xavier psicografió a cientos de Espíritus, autores fallecidos y famosos, que querían dejar sus nuevos escritos. Muy divulgado fue el caso del autor Humberto de Campos. Sus familiares le hicieron juicio porque querían los derechos autorales pero Chico ganó.
Asimismo, por medio de psicografías se aclararon casos de asesinato, sentando jurisprudencia en Brasil. El primer caso fue en 1978: Mauricio Garcey Henriques de 16 años, asesinado por su mejor amigo Divino Nunes, quien aducía fuera accidentalmente. Los padres de Mauricio reciben una carta donde les explica el accidente y les pide que liberen a su joven amigo, que era inocente. Este material se anexa al proceso juridicial y el juez basándose en la psicografía de Chico Xavier libera al joven culpado. En 1982, se resuelve otro crimen gracias a las comunicaciones venidas del otro lado de la vida. El diputado federal Heitor Alencar Furtado, de 26 años, es asesinado mientras estaba en su auto y con varios custodios cerca de él. Todos eran sospechosos del asesinato. Heitor envía una carta a través de Chico Xavier explicando que fue realmente un accidente. En ambos casos, la firma del “mensajero” era idéntica a la cédula de identidad.

En la historia de Chico Xavier hay miles de cartas enviadas desde el otro lado de la vida: aclaración de muertes, avisos de bienestar en el otro lado, recomendaciones o consuelo para los que quedaron en la Tierra, siempre mensajes llevando paz y armonía a los corazones sufrientes.

En 1980 se lo propone para el Premio Nobel de la Paz. Pero se lo otorgaron a la Oficina de la ONU por su trabajo con los refugiados. El año anterior lo había ganado la Madre Teresa de Calcuta, con solo 28 obras de beneficencia, Chico tenía 2500 en ese momento.
Desencarnación de Chico Xavier
Chico Xavier residió en una humilde casa de la ciudad de Uberaba, Estado de Minas Gerais, Brasil, adonde se mudó en 1958. Vivía de una módica jubilación de empleado del Ministerio de Agricultura hasta su partida definitiva de este mundo, el 30 de junio de 2002 a las 19:30 horas.

Ese día, Brasil salía campeón mundial de Fútbol por quinta vez y Chico preguntó el resultado del partido. Pidió un café bien caliente porque sentía frío, oró y se acostó en su cama, juntó sus manos en actitud de oración, cerró sus ojos, suspiró y partió con una sonrisa al Mundo Espiritual, que tan bien conocía.

Cuentan los periódicos que el cielo ese día se tiñó de rosa y una inmensa luminosidad blanca rodeó su casa, elevándose a las alturas como si llevara consigo el alma de Chico Xavier.

Fue velado en el Centro del Grupo de la Oración, como él lo había pedido, en el lugar que tantas años asistió regularmente, ayudando, dando comida y consejos, psicografiando sin cesar mensajes venidos del Más Allá.

Chico Xavier homenajeado en Brasil
Más de doscientas mil personas acompañaron sus restos en el velatorio, en filas que demoraban más de tres horas. Las flores de las ciento cincuenta coronas enviadas por políticos, empresarios, admiradores y artistas fueron lanzadas a las personas que acompañaban el cortejo fúnebre.
Fue llevado en el carro de los bomberos de la ciudad y acompañado por las fuerzas policiales y militares. Desde el aire, en un helicóptero de la policía militar, se lanzaron los pétalos de tres mil rosas, las flores predilectas de Chico, sobre el cortejo, camino al cementerio. Al llegar al cementerio fue saludado por la salva de 21 cañonazos, como todos los héroes de la patria.

El gobernador de Minas Gerais, Itamar Franco, que fuera presidente de Brasil, decretó luto oficial durante tres días, en todo el estado.

Chico Xavier fue un ejemplo de vida, espíritu de luz, mensajero del Nazareno. Trabajó su mediumnidad a lo largo de 75 años y quizá su gran mérito fue vincular el Espiritismo a la figura de Jesús, enfatizando su triple aspecto: ciencia, filosofía y religión.

sábado, 8 de febrero de 2020

Manuel S Porteiro

Datos biográficos de Manuel S Porteiro


  1. Me tomé el atrevimiento de copiar textualmente un escrito de Jon Aizpúrua del año 2007
Porteiro fue un espírita completo, humilde trabajador manual, padre de familia, autodidacta que adquirió con esfuerzo e inmensos sacrificios una extraordinaria formación intelectual, hasta llegar a dominar amplios espacios en el mundo de la cultura, de la sociología, de la filosofía, y naturalmente, de la Doctrina Espírita. Nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, el 25 de marzo de 1881 y desencarnó, allí mismo, el 8 de febrero de 1936. En 1910 comenzó su participación activa en el movimiento espírita, vinculándose desde ese momento a la Confederación Espírita Argentina (CEA), en la cual fue desempeñando diversos cargos, hasta llegar a ser su presidente, en el periodo de abril 1934 a marzo de 1935. Dirigió durante varios años su órgano oficial, la revista “La Idea”, en la cual escribió numerosos editoriales y artículos sobre los más variados temas, siempre bajo la óptica espírita.viajaban incesantemente por todo el país, dirigiendo cursos de formación espírita y fomentaban las relaciones con el movimiento espírita internacional. El meridiano principal del mundo espírita progresista pasaba obligatoriamente, en aquella época, por Argentina y Porteiro era su referencia fundamental. Eran esas las líneas básicas de su pensamiento y sobre ellas giraba todo su esfuerzo; sustentar la visión integral del Espiritismo como filosofía científica con profundas consecuencias morales y sociales; rechazar la definición del Espiritismo como religión o como una nueva variante del cristianismo; colocar la necesidad del estudio de la Doctrina como base para crear la convicción espírita, comenzando por las obras de Kardec, como base pedagógica; subordinar la mediumnidad al enfoque espírita para hacerla racional, útil y orientadora; estimular la investigación experimental en el campo de los fenómenos mediúmnicos y paranormales; enfrentar las supersticiones y sincretismos que se mimetizan con nombres espíritas; relacionar el movimiento espírita nacional e internacional con la lucha por la Paz mundial, contra la discriminación de cualquier clase, con las campañas alfabetizadotas y con todo el esfuerzo que tiende a la construcción de una sociedad más justa, libre, igualitaria y fraterna.
Espléndidas directrices que, en sí mismas, representan auténticos programas para desenvolver un Espiritismo dinámico, culto, libre, abierto, adogmático, racionalista, laico, universalista, fraterno, solidario y amoroso. Para exponerlas y defenderlas, viajó Porteiro, en compañía de Mariotti, para participar del V Congreso Espiritista Internacional, celebrado en Barcelona, España, en octubre de 1934. En ese escenario, brilló el talento de Porteiro y la profundidad de su formación doctrinaria se hizo sentir en diversas exposiciones y conferencias públicas, que inspiraron respeto y lo hicieron acreedor de un amplio reconocimiento, como uno de los líderes espíritas de mayor prestigio en su época.
Un elemento principal de su pensamiento que constituyó una de sus contribuciones más originales, es la aplicación del método dialéctico en la interpretación espírita del hombre, de la vida y del Universo. Nadie antes que él y nadie mejor que él hasta ahora, supo emplear el método dialéctico para sustentar la concepción espiritualista y al mismo tiempo demostrar que, a pesar de lo que se acepta tradicionalmente, las doctrinas materialistas que se presentan a sí mismas como las dueñas de la dialéctica, son en su esencia, profundamente antidialécticas.
Sin duda alguna, Porteiro está en la galería de los grandes del Espiritismo y mucho nos honra haber contribuido para rescatar su memoria y exaltar el inmenso valor de su contribución a la Doctrina que tanto amó y al movimiento a quien tanto sirvió.
Segun H MARIOTTI, Porteiro dijo - Bendigo a Kardec, porque él salvó mi vida de la nada.- Su elevado criterio filosófico penetraba en la esencia de las palabras .....su meta era enfrentarse con los grandes sistemas filosóficos y sociales de los tiempos modernos como el materialismo, el ateísmo,el marxismo, la nada, el escepticismo....no era un iluso en lo que respecta a la bondad del orden imperante.....sostenia que solo una reforma espiritual de la sociedad abriría las puertas a la Filosofía Espírita......los pueblos de América y de la Humanidad entera deberán emanciparse de su postración espiritual y social por los principios renovadores de la Idea Espírita Porque no habrá auténtico cambio de est ructuras sociales hasta tanto no se produzcan reformas éticas y existenciales del individuo



  

Por Jon Aizpúrua
de la  Revista "Andalucía Espiritista" Sep 2007


¶el Jornal Abertura seleccionó entre los 20 pensadores espíritas de mayor relevancia en el siglo XX, a nuestro querido y admirado Manuel S. Porteiro.http://amoripau.espiritas.net/files/Espiritismo-Dialectico.pdf

lunes, 27 de enero de 2020

Gabriel Delanne – Biografía


«Si nuestros trabajos tienen por resultado determinar a algunos espíritus independientes a formar nuestras filas, no habremos perdido nuestro tiempo; más, cualquiera sea el resultado de nuestros esfuerzos, estamos seguros de que está próximo el tiempo en que la ciencia oficial, forzada en sus últimas trincheras se verá obligada a ocuparse del asunto que fue objeto de nuestras investigaciones. Ese día el Espiritismo aparecerá como lo que realmente es: LA CIENCIA DEL PORVENIR.»

Gabriel DelanneGabriel Delanne

El escenario era la capital de Francia: París, considerada culturalmente en la vanguardia occidental del arte, filosofía, ciencias y letras, ya sea como cuna o como receptora de escuelas y movimientos de significación.
Hippolite León Denizard Rivail había consolidado sus investigaciones espíritas, publicado «El libro de los espíritus» y fundado un año después, la primera institución espírita que denominó «Sociedad parisiense de estudios espíritas». En ese momento, vivían también en París, Alexandre Delanne y su esposa Marie Alexandrine Didelot, quienes se ganaban la vida con la venta de artículos de limpieza en una pequeña tienda. Ella la atendía mientras su esposo viajaba para encontrar clientes. Tenían dos hijos varones de poca edad: Gabriel, nacido el 23 de marzo de 1857 y Ernesto, con quienes vivían en una modesta casa en la calle Saint Denis.
En uno de sus viajes de negocios, Alexandre Delanne llegó hasta la ciudad de Caén, ubicada en la región de Normandía, al N.O. de Francia sobre el Canal de la Mancha y a orillas del río Orne. Un domingo fue al Café «Grand Balcon» donde oyó la conversación de dos desconocidos, en la que uno de ellos afirmaba que los espíritus existían y era posible comunicarse con ellos. El tema era atractivo y conmovedor, por lo que no pudo evitar la curiosidad y se acercó a ellos con el fin de averiguar más.
Le aclararon entonces, que un profesor francés había escrito algunas obras donde explicaba aquello y que a esa doctrina, la había llamado Espiritismo; le dieron además, la dirección en París de la Sociedad Espírita y los títulos de los libros que podía leer.
A su regreso al hogar, comentó ese encuentro con su esposa y ésta, vivamente interesada lo convenció de que buscara «El Libro de los Espíritus» y «El Libro de los Médiums«.
Después de su lectura, el interés fue aún mayor y decidieron hacer lo posible por conocer al autor. Se dirigieron al Pasaje Santa Ana, donde vivían los esposos Rivail y fueron recibidos en forma muy cortés; hablaron sobre las obras que habían leído y después de una conversación amistosa durante la cual Marie refirió algunos fenómenos personales que podían interpretarse como una facultad mediúmnica espontánea, el profesor Rivail los invitó a acompañarlos a una reunión en la Sociedad recién fundada.
Aceptaron gustosos y allí se puso de manifiesto la sensibilidad de médium escribiente mecánica de la Sra. Delanne, quedando desde entonces, al servicio de las actividades de investigación del profesor Rivail o Allan Kardec, tal como firmaba sus libros.
De allí en adelante, los viajes de negocios de Alexandre Delanne fueron aprovechados para desarrollar una intensa labor de divulgación de la doctrina. La educación de Gabriel y su hermano se consolidó en este medio espírita, y para ellos, el vocabulario, los fenómenos y las lecciones morales fueron naturales desde su infancia. El Sr. Delanne contaba que cuando Gabriel tenía 7 años le preguntaron un día sobre la profesión de sus padres y él ingenuamente respondió que eran espiritistas, su madre era una buena médium y él esperaba ser como ella.
Siendo ya mayor, afirmaba que la facultad de Marie le había permitido no tener dudas sobre la verdad espírita y desde niño se había esforzado en explicarla a sus amigos; además terminaba diciendo con una sonrisa, que sorprendentemente los convencía. De allí que luego se afirmara que Gabriel comenzó su tarea de Apóstol del Espiritismo desde sus años escolares.
La familia Delanne mantuvo una estrecha amistad con los esposos Rivail; se visitaban frecuentemente y Kardec disfrutaba jugando con los niños y sentándolos en sus piernas, esperando que se convirtieran en seguidores del Movimiento Espírita. Gabriel conservaría toda la vida el recuerdo de esas vivencias y de sus enseñanzas, que compartía en sus conferencias y discursos, con cariño y agradecimiento.
Corría el año 1863, los continuadores de la obra del Profesor Rivail comenzaban su camino, Gabriel tenía 6 años, mientras León Denis tenía 17 y estaba conociendo el Espiritismo en una librería de Tours.
Después de recibir la primera instrucción en su hogar, como era la costumbre, ingresó en el Colegio de Cluny, ciudad de Saône-et-Loire; más tarde, se trasladó con su hermano al Colegio de Gray en Haute-Saône, residencia de una de sus tías y cuñada de Alexandre, donde se desempeñó como un estudiante brillante y en 1876 ingresó en la Escuela Central de Artes y Manufacturas.
Después de una época marcada por las dificultades económicas, por las que tuvo que dejar la Escuela, logró graduarse de ingeniero electricista y trabajó en la Compañía de Aire Comprimido y Electricidad «POPP» hasta 1892.
Sus biógrafos mencionan la dificultad para obtener datos de su vida porque Gabriel era muy reservado y no le gustaba hablar de sí mismo; sin embargo quedaron algunas informaciones
Su salud nunca fue muy buena; en su infancia tuvo una infección en su ojo izquierdo con una disminución importante de la visión. Más tarde, desde los 30 años, sufrió de ataxia, incoordinación de los movimientos de origen neurológico, caracterizada por inestabilidad, vacilación y falta de medida al trasladarse, lo que le dio un peculiar modo de caminar.
Desde los 17 años fue espírita militante y asistió a las reuniones mediúmnicas en la casa de sus padres, mudados entonces al Pasaje Choiseul Nº 39 y 41 donde tenían su negocio en la planta baja y su habitación en el piso superior.
Más tarde, sus amigos presentes en esas sesiones, relataron muchos fenómenos observados durante ellas y recordaban una comunicación personal dirigida a Gabriel: «No temas nada, ten confianza. Desde el punto de vista material, jamás serás rico, pero nada te faltará»; y dicen que esto se cumplió durante toda su vida.
En marzo de 1880, a los 23 años tomó parte activa en el importante acto conmemorativo anual de la desencarnación de Allan Kardec, de la que se cumplían 11 años En el cementerio «Père Lachaise» se reunieron amigos y seguidores de su obra, y a Gabriel le correspondió ofrecer un discurso, en el cual ya se notaba su interés en hacer énfasis en el aspecto científico del Espiritismo y de resaltar que Allan Kardec no había pretendido fundar una nueva religión o un nuevo culto. Sin embargo, también admitió que sería necesario un intenso trabajo para lograr la consolidación de una teoría científica a partir de esas relaciones con el mundo espiritual; aunque confiaba que finalmente serían reconocidas como fenómenos naturales y dejarían de representar un misterio. Finalmente, hizo la promesa de hacer los mayores esfuerzos para expandir sus ideas y sembrarlas en todo el mundo. Años después, en reconocimiento al cumplimiento de su palabra, mereció el nombre de Apóstol del Espiritismo Científico.
Era lógico que debido a su formación dentro de la ciencia positiva, Delanne se dedicara, preferentemente a las investigaciones de los fenómenos espíritas; es decir, al aspecto científico de la Doctrina Espírita, en verdad la más dificultosa y poco comprendida, hasta por aquellos que se dicen sus adeptos.
En 1882, los dirigentes de los grupos espíritas parisinos, bajo la presidencia de P. G. Leymaire y Gabriel Delanne como secretario, realizaron una reunión con el objeto de estudiar un programa enviado por los espíritas belgas. La proposición de reunirse en Bélgica fue aceptada y culminó con la creación de la Federación Espírita Francesa-Belga, convertida un año más tarde, en Federación Francesa-Belga-Latina.
En diciembre de ese mismo año, Alexandre Delanne y su hijo Gabriel fundaron la Unión Espírita Francesa, establecida en París, bajo la presidencia del Dr. Josset y Marie Delanne como tesorera. La Comisión Directiva de la agrupación se reunía en la casa de la familia Delanne y su objetivo era reunir a todas las sociedades espíritas diseminadas por Francia.
En enero de 1883 desencarnó Amelie Rivail a los 88 años, en plenitud de sus funciones intelectuales y aún con la suficiente fortaleza física que le había permitido continuar la labor espírita, con el sello de su carácter dulce y consolador, durante los 14 años que sobrevivió a su esposo.
Gabriel, recordando la estrecha amistad que la había unido a su familia, y el aporte que había brindado al estudio y la enseñanza de la Doctrina Espírita, pronunció un discurso de despedida durante sus funerales en el cementerio de París, y ese mismo año, una vez más, recordó a Allan Kardec en la fecha aniversaria, con palabras que son mencionadas frecuentemente por los estudiosos espíritas afines con su posición: «No temamos divulgar nuestra fe. Más que cualquier otra filosofía, el Espiritismo fortalece y penetra las almas con sus dulces efluvios. Tenemos la convicción, hagámosla penetrar entre nuestros hermanos, unamos nuestros esfuerzos para sembrar fértilmente nuestras ideas en las masas y marchemos a la conquista de la sociedad moderna, apoyados de un lado en la Ciencia y de otro en la Razón».
Gabriel disfrutaba contando una historia a sus amigos. Decía que un día de 1883 recibió una carta escrita en un papel tosco, mal redactada, con numerosas faltas ortográficas y un imperfecto francés, firmada por una señora que le pedía se dirigiera a Versalles, en las afueras de la ciudad, donde ella residía, para poder comunicarle algo importante con relación al Espiritismo.
Al principio no le dió mucha importancia pero al fin, decidió acudir. En un suburbio alejado y escondido encontró la casa antigua al fondo de un patio descuidado, subió por una escalera destartalada y se encontró frente a una puerta despintada, con una campanilla colgando de un sucio y raído cordón sin borla.
Dudó una vez más, pero por fin llamó; lo hizo 3 veces, y ya se iba, cuando una anciana entreabrió la puerta y preguntó que deseaba. Mencionó la carta y ella lo hizo entrar tomándolo bruscamente de la mano. El cuarto y los muebles le desagradaron, igual que el aspecto de la mujer; quien le indicó una silla y se sentó frente a él hablando en un francés con fuerte acento inglés.
Gabriel se sorprendió cuando ella le confió su deseo de fundar un diario para difundir el Espiritismo. Confundido atinó a decir que era necesario mucho dinero y entonces la anciana se dirigió a un mueble, sacó una bolsa y de ella 5000 francos, – suma suficiente para una operación comercial importante -, se los alargó diciéndole que estaban destinados a los primeros gastos y le preguntó si estaba dispuesto a dirigir la publicación. Gabriel no salía de su sorpresa y quiso expresar su agradecimiento, pero ella contestó que sólo quería difundir la doctrina y eso no era de agradecer.
Gracias a esa donación se fundó la revista «Le Spiritisme» cuyo primer número salió en marzo de 1883; y que debió su nacimiento a la generosa señora inglesa Elizabeth D’ Esperance, una de las pioneras del Espiritismo quien más tarde desarrollaría su facultad mediúmnica.
La Revista «Le Spiritisme» tuvo por sede el Passage Choiseul Nº 39 y 41, y luego, la calle Delayrac Nº 38, donde la familia Delanne había fundado un grupo espírita. Gabriel escribió artículos y luego se convirtió en Redactor General con el apoyo de su padre, emprendiendo una propaganda incansable y habilidosa que logró disminuir las prevenciones hacia la doctrina.
Al final de ese mismo año, se planteó una controversia pública entre Gabriel Delanne y J. Guerín sobre la encarnación de Jesús, publicada en la Revista Espírita de enero de 1884. Guerín sostenía su idea sobre la naturaleza divina de Jesús, mientras su interlocutor evaluaba a Jesús como un ser excepcional por su inteligencia y su grado de evolución, pero consideraba que la vida espiritual de Jesús no constituía elemento suficiente para admitir una naturaleza orgánica especial, y agregaba: «según pienso, Jesús es un espíritu eminentemente superior, es el modelo por el cual nos debemos guiar, pero entre Dios y él, la distancia es aún mayor de la que hay entre nosotros y Jesús».
En 1884, Gabriel fue nombrado delegado por la «Unión Espírita Francesa» para representarla en el Congreso Espírita Belga, a realizarse en Bruselas, y con sólo 28 años de edad, publicó su primera obra espírita titulada «El Espiritismo frente a la Ciencia».
Este libro, dedicado a sus padres, está dividido en 6 partes:. En la primera examina diferentes filosofías; en la segunda examina el cerebro; la tercera comprende el estudio del magnetismo y su historia, examina el sonambulismo natural, el magnético y el hipnotismo; en la cuarta analiza las pruebas de la inmortalidad del alma por las experiencias científicas; en la quinta define el periespíritu, examina las pruebas de su existencia, su composición, su utilidad y su papel después de la desencarnación y en la última estudia algunas clases de mediumnidad.
Es interesante notar que en septiembre de ese año apareció la publicación de León Denis «El porqué de la vida», de tal forma que el comienzo de la labor editora de los dos grandes continuadores de la obra de Kardec, fue simultánea.
En diciembre de ese año fue elegido Vicepresidente de la «Unión Espírita Francesa» y desplegó una intensa labor como conferencista en París, en el interior de Francia, Bélgica, Inglaterra y Holanda logrando un gran éxito en sus exposiciones, que suscitaron la publicación de elogiosos artículos en el «Journal de Charleroy», el «Express de Liege», el «Independente Belga», «Le Matin d’Anveres» y «La Chronique».
En 1890, su hermano Ernesto, espírita y amigo íntimo de León Denis, contrajo matrimonio con Noemí; dos años después enfermó y abandonó París, trasladándose a la ciudad de Gray, a la casa de su tía donde habían vivido cuando eran niños. Acostumbrado a la unión fraternal y por el aprecio que sentía por ellos, Gabriel se afecto profundamente por la separación.
En 1892 renunció al trabajo en la Compañía «POPP», se convirtió en representante de una casa comercial y debía viajar continuamente, aprovechando esta circunstancia para su labor divulgativa doctrinaria. En uno de esos viajes a Argel, recibió la noticia de la desencarnación de Ernesto, pero no pudo ir a su funeral. Sólo su madre estuvo presente, puesto que su padre, también estaba en viaje de negocios. Al poco tiempo, su cuñada Noemí, deseó obtener una comunicación espiritual con el que fuera su esposo, pero a pesar de asistir con Gabriel a muchas sesiones, no lo pudo conseguir. Un año después desencarnó la Sra Delanne y sus restos fueron trasladados al cementerio Père Lachaise, a la tumba familiar, muy cercana a la de Allan Kardec.
Gabriel y su padre continuaron trabajando por la divulgación del Espiritismo. En 1896 apareció el primer número de la «Revista Científica Moral del Espiritismo» fundada por Gabriel Delanne, donde recogía trabajos de numerosos autores espíritas y naturalmente, de él mismo. Desde este momento, a los 39 años de edad, dejó totalmente su actividad comercial y se dedicó completamente a la labor espírita.
En la conmemoración anual de la desencarnación de Allan Kardec dictó en Lyon, la ciudad natal del maestro, su famosa conferencia titulada: «La fuerza psíquica».
Para aquellos tiempos, Héctor Durville fundaba en París la Universidad de Altos Estudios, compuesta por las Facultades de Ciencias Magnéticas, de Ciencias Herméticas y de Ciencias Espíritas. Gabriel Delanne asumió la responsabilidad de la dirección de esta última y los cursos se dictaron en la Federación Espírita ubicada en la calle Chateau d’Eau, 55. En este período se publicaron varias de sus obras doctrinarias, que hasta hoy han contribuido al patrimonio cultural espírita.
«El fenómeno espírita», apareció en 1896 y contiene los testimonios de intelectuales de diferentes países donde se ocupaban del tema, afirmando categóricamente la legitimidad de los fenómenos. Entre ellos se destacaban el físico inglés William Crookes, inventor, experimentador y descubridor del talium, quien al referirse a los fenómenos espíritas dijo: «Yo no digo que es posible, digo que existe»; y el escritor francés Víctor Hugo, que expresó: «Evitar el fenómeno espírita, negar la atención a que tiene derecho, es negar la verdad».
Un año después publicó «La evolución anímica» donde presentó un estudio general de la vida de los seres organizados, un análisis minucioso de la estructura del periespíritu y de sus propiedades funcionales al que definía como «el estatuto de las leyes que rigen la evolución orgánica»; analizaba la memoria y las personalidades múltiples por la reencarnación, y hacía un trabajo de integración de la concepción evolucionista presentada por Darwin y la filosofía palingenésica sustentada por el Espiritismo. Su análisis lo llevó a resumir magistralmente:
«El principio pensante recorrió lentamente, todas las escalas de la vida orgánica, y fue por medio de una ascención ininterrumpida, en el transcurso de siglos innumerables, que él pudo, poco a poco, lentamente, fijar en el contenido fluídico todas las leyes de la vida vegetativa, orgánica y psíquica. Le fue preciso rematerializarse un sinnúmero de veces para que todos esos movimientos, sentidos y deseos conscientes, llegasen a la inconsciencia y al automatismo perfecto, que caracterizan las reacciones vitales y las acciones reflejas. No es de improviso que el ser llega a ese resultado, pues la Naturaleza no hace milagros y opera siempre de lo simple a lo complejo. Para que un ser tan complejo como el hombre, que reúne los caracteres más elevados de todas las criaturas vivas, pueda existir, necesita, absoluta y necesariamente, que tenga recorrida toda una serie, cuyos diferentes estados, él mismo resume»
Su teoría superó todas las anteriores, por cuanto su concepto reencarnacionista no era fatalista y se proponía encontrar respuestas a los problemas palingenésicos, descartando un carácter místico. Su visión del Espiritismo era fundamentalmente filosófica y científica de donde se extraen consecuencias morales; mientras se declaraba contrario a la posición dogmática y religiosa, a la que consideraba generadora de oscurantismo e inhibidora en la búsqueda de la explicación de los fenómenos naturales.
En 1898 los espíritas parisinos conmemoraron los 50 años del Espiritismo con dos conferencias públicas a cargo de León Denis y Gabriel Delanne. Simultáneamente, apareció su obra «Investigaciones sobre la mediumnidad», como resultado de su larga experiencia en ese campo; y en junio de ese mismo año, gracias a su renombre como conocedor de la Doctrina y como orador, Gabriel Delanne se acreditó como Delegado de la Sección Francesa, de la Federación Espírita de Londres y de la Unión Kardecista Italiana en un importante Congreso Internacional celebrado en Londres, donde presentó un extenso y profundo trabajo sobre las «Vidas sucesivas».
Poco después la Federación Espírita Universal se transformó en Sociedad Francesa de Estudios de los Fenómenos Psíquicos, con el Dr. Moutin como Presidente y Gabriel Delanne como Vicepresidente, para asumir la Presidencia, a corto plazo. Esta Institución adquirió un gran renombre en Francia, y se admite que pocas instituciones después de la fundada por Allan Kardec, hicieron un esfuerzo tan grande para desarrollar y extender el conocimiento espírita. Desde allí, Delanne se dedicó a su apostolado y se declaró un decidido adepto del estudio racional y científico. Su extraordinaria memoria y su gran erudición, le permitieron formar experimentadores espíritas de primera categoría, examinar cuidadosamente los fenómenos producidos por los médiums, y presentar en todos los Congresos Internacionales que se celebraban para la época, el resultado de sus trabajos.
En 1899, como fruto de sus investigaciones presentó su libro «El alma es inmortal», donde realizó un estudio minucioso del periespíritu, su demostración experimental y la comprobación de la inmortalidad del espíritu.
El Congreso Espírita Internacional, reunido en 1900, bajo la Presidencia Ejecutiva de León Denis y con la Presidencia Honoraria del respetado naturalista inglés Alfred Russel Wallace, se convirtió en un hito para el Espiritismo. Gabriel Dellane formó parte de la Comisión encargada de preparar los trabajos que se presentarían. El mismo debía elaborar un relato sobre Reencarnación, pero luego de pronunciar el discurso de apertura, su mala salud le impidió asistir a la presentación de los trabajos, incluso el suyo propio. Ese mismo año escribió el prefacio de la biografía de Allan Kardec escrita y publicada por Henri Sausse.
Un año después desencarnó Alexandre Delanne a los 71 años de edad y con más de cuatro décadas dedicadas a la difusión de la Doctrina Espírita. Esta separación le causó a Gabriel un gran dolor y durante el resto de su vida recordó con agradecimiento el apoyo moral y material brindados por su padre, para que él pudiera trabajar sin trabas en su obra espírita.
Al poco tiempo adoptó a una niña abandonada, Suzanne Rabotin, de sólo 7 meses de edad, a la que cuidó con la ayuda de su prima Mathilde Peley, siempre muy cercana a su familia y desde entonces, dedicada a la atención de ambos.
En 1905 presentó en Lieja-Bélgica su trabajo «La exteriorización del pensamiento» y viajó a Argel donde, en compañía de su gran amigo el profesor Charles Richet, asistió a experiencias donde intervenía el conocido médium de efectos materiales apellidado Miller.
Su salud empeoró notablemente en los siguientes 10 años, su marcha era muy difícil, caminaba arrastrando los pies con sacrificio y dolor, lo que lo obligaba a usar muletas. A pesar de eso no perdía su deseo de trabajar, su cordialidad con todos y su habitual jovialidad. Desde 1908 acostumbró a pasar algunos meses en la costa azul del Mediterráneo, gracias a unos amigos que lo recibían en su casa de la ciudad de Niza, donde disfrutaba trabajando frente a una ventana que daba al mar.
Su último viaje fuera de París tuvo por destino un lugar cercano a Marsella; allí empeoró y tuvieron que transladarlo en silla de ruedas hasta el tren que lo llevaría de regreso a su hogar.
A pesar de esto siguió trabajando en su experimentación mediúmnica y en sus escritos, encontrando auxilio en sus espíritus guías, entre ellos Durand, también inspirador de León Denis en su obra espírita y a quien Gabriel Delanne acreditaba como colaborador en su labor sobre reencarnación.
Desde 1909 hasta 1911 se dedicó a trabajar en dos volúmenes que serían su obra maestra: «Las apariciones materializadas de los vivos y los muertos».
En el primer volumen contestaba todas las objeciones relacionadas con la existencia del espíritu, presentando una documentación extraordinaria, basada en innumerables experiencias científicas; mientras en el segundo volumen comparaba lo acontecido durante la vida encarnada de los seres con lo que sucede cuando ya no tiene cuerpo físico, pero puede continuar aún manifestando su sobrevivencia, con mensajes post-mortem.
Los extensos trabajos de Gabriel Delanne sobre reencarnación culminaron con dos obras aparecidas en 1924: la primera titulada «Documentos que sirven al estudio de la reencarnación», con 50 casos demostrativos, y la segunda con el título de «Reencarnación», una obra de alto valor histórico, doctrinario y científico.
En 1925 desencarnó su prima Mathilde y toleró el gran dolor con la fuerza que siempre lo había caracterizado. Delanne tenía entonces 68 años y su enfermedad no le impedía trabajar, pero lo hacía con mucho esfuerzo. A pesar de eso, se desempeñó como Secretario del Congreso Espiritista Internacional celebrado en París en 1925, en el que León Denis fue Presidente y que reunió a estos dos destacados espíritas con Jean Meyer y Arthur Conan Doyle.
Comenzó entonces, la preparación de dos nuevas obras: «Oigamos a los muertos» y «Sobre ideoplastia», en colaboración con dos amigos espíritas. El 12 de febrero de 1926 su estado de salud se agravó, se quejaba de sofocación, pero conservaba su plena conciencia. Dos días después, algo recuperado, recibió a un joven que pedía su orientación con relación a algunos fenómenos que hacían suponer una enfermedad mental en una prima suya. Delanne le explicó durante dos horas la mediumnidad de escritura que manifestaba la joven y luego, muy fatigado y con intensos dolores, se sentó a la mesa con su hija adoptiva y sus amigos, para disfrutar de la comida, pero no pudo hacerlo y estaba cada vez más pálido. Arrastrándose se dirigió a la otra habitación y después de unos minutos, se oyó un golpe y un gemido, porque sus piernas no lo sostuvieron y cayó. Lo llevaron a su poltrona y dijo: «Creo que es el fin, es una advertencia». Su amigo Bourgeois trató de animarlo y entonces él respondió: «Recuerde, querido amigo, que Delanne no le teme a la muerte».
Continuó empeorando y la hija llamó al médico, quien se esforzó por reanimarlo, pero inútilmente porque tres horas después finalizaba su vida encarnada en Autenil, en la Villa Montmorency, propiedad de Jean Meyer cedida para que pasara los últimos años. Era el 15 de febrero de 1926 y tenía 69 años.
Los funerales se llevaron a cabo en el cementerio Père Lachaise. Atendiendo a su deseo manifestado hacia tiempo, su cuerpo fue incinerado y las cenizas colocadas en el mausoleo de la familia, cercano a la tumba de Allan Kardec. Su amigo Henri Regnault dijo en su funeral que el mejor homenaje que se le podía brindar era seguir su ejemplo y difundir la doctrina espírita, la verdadera filosofía del futuro.
De su intensa actividad como propagador de la doctrina espírita nos ha quedado una importante obra escrita. Fue fiel discípulo de Allan Kardec, por quien conservó toda la vida una gran admiración. En 1907 decía: «El día que los sabios se decidan a estudiar científicamente los fenómenos psíquicos, tendrán algunas sorpresas, mostrándoles que sus futuros descubrimientos han sido previstos por esos espíritus de quienes ellos ignoran tan profundamente sus doctrinas».
El tiempo le fue dando la razón, ya que diferentes corrientes de experimentadores científicos, han ido descubriendo fenómenos que no contradicen lo afirmado por los estudiosos espíritas.
gabriel_delanne_2Si Allan Kardec fijó los trazos esenciales, su discípulo comprendió claramente que debía asegurar una difusión cada vez más amplia, con el auxilio de los trabajos rigurosamente científicos, de tal forma que la unión entre el mundo espiritual y el físico fuera cada vez más estrecha.
Gabriel Delanne eliminó del Espiritismo las fórmulas dogmáticas y rígidas, apoyándolo en realidades experimentales estrictamente científicas; examinó cuidadosamente los hechos espíritas en cada una de sus modalidades, los analizó y llegó a conclusiones racionales de acuerdo a su formación positivista. Sin embargo, sus obras fueron escritas en un lenguaje sencillo y comprensible para la mayoría, buscó el término exacto y evitó la metáfora, por eso en lugar de ser áridas y frías, despiertan un interés cada vez mayor, por su estilo preciso y claro.

domingo, 26 de enero de 2020

Humberto Mariotti, un zarateño excepcional

Humberto Mariotti nació en Zárate, provincia de Buenos . Desde su infancia, que transcurrió en contacto con la naturaleza, se rodeó de un mundo de fantasía, que trascendía la realidad de su vida cotidiana. Creció amando y contemplando el río Paraná y las apacibles barrancas que cercaban los barrios zarateños. Efectuó estudios secundarios y de veterinaria en Buenos Aires, pero su vocación literaria y sus ansias de conocer y penetrar en el mundo metafísico, le hicieron abandonarlos para dedicarse por completo al estudio de la Doctrina que conoció a través de la lectura de "El Libro de los Espíritus de Allan Kardec, prestado por un amigo de la familia. El 22 de diciembre de 1937 se casó con una joven militante de la Juventud Espírita de esa época: Ana Huici. Formaron un hogar que fue testigo de múltiples reuniones Espíritas, donde vieron la luz importantes congresos y encuentros nacionales e internacionales. En ese ambiente nació y creció su hija Hebe Iris que tuviera, en su momento, activa militancia Espírita.Sus primeras actividades societarias las realizó en la "Sociedad Camilo Flammarion", para luego, en la "Sociedad Víctor Hugo", también de Buenos Aires dedicarse plenamente a la difusión del Espiritismo.Fue, en varias oportunidades, Presidente de la "Confederación Espírita Argentina" y en el año 1934 viajo a Barcelona, para asistir junto con Manuel S. Porteiro al "Congreso Internacional de Espiritismo", en representación de la CEA. Ejerció el cargo de Director de las revistas La Idea y "Prédica"; fundó junto con Josefina A. Rinaldini el "Ateneo Espírita de Artes y Letras", de la Cea; fue miembro activo de la "Confederación Espírita Panamericana" y del "Congreso Internacional para el Estudio de la Reencarnación".Su palabra ardiente y conocedora de los principios de la Doctrina Espírita fue escuchada durante años en nuestro territorio y en distintos países del continente americano. Fue actuante divulgador del Espiritismo en la diarios espiritas brasilera, portuguesas y argentina. Escribió varios libros e innumerables artículos para la revista "Educación Espírita", proponiendo una nueva filosofía de la educación, no sólo para el ser humano, mas principalmente para el ser espiritual en evolución. Dentro del género poético publicó, entre otros Canciones Escritas en una Vida Anterior (1957) Los Asombros Terrestres (1967) Canciones que Vienen del Alba (1969) Pájaros del Arco Iris (Premio del Fondo Nacional de las Artes, 1968) Tecnología Incesante (1977) Los Ángeles Olvidados (1980) Fue colaborador de los diarios La Nación y La Prensa de Buenos Aires y, el diario "Córdoba" de Córdoba, entre otros. Dialéctica y Metapsíquica (1940) Parapsicología y Materialismo Histórico (1963) Los Ideales Espíritas en la Sociedad Moderna (suplemento libro de "La Idea", 1965).El Hombre y la Sociedad en una Nueva Civilización (en Portugués, 1967). Victor Hugo, el Poeta del Más Allá (1979). Muerte Desencarnó el 17 de mayo de 1982, en Argentina. Humberto+Mariotti.jpg"