"El resero del Infinito"
Numerosos apodos lo coronaban a este sublime Gaucho Santo. Debemos pensar que se le llamó"El Resero del Infinito" porque su figura gauchesca se diferenciaba de los demás.La gente con cariño y respeto, bucaba estos nombres debido a su manera de ser sencilla y por su manera de vestir, pues el usaba su clásica bombacha de gabardina y le gustaba tomar mate amargo. De ahí que su nombre se hizo popular pues todo criollo, resero o gaucho, como le suelen llamar algunas personas, no abandonan jamás su tradición y Pancho Sierra era un un gaucho verdadero.
No sólo se diferenciaba por este motivo sino por el CARISMA DE LA CURACIÓN y además poseía una gran atracción personal; sus rasgos perfectos hablaban de su estampa varonil.
Pancho Sierra era muy solitario, amaba la meditación y luego de su agotadora tarea, que terminaba casi al alba, se tomaba un día de descanso.
En el partido de Rojas muchas veces lo sorprendieron junto al río, a la sombra de un sauce llorón, en profunda meditación y contemplación, admirando la exquisita belleza de la naturaleza.
El verde de los árboles, el canto de los pájaros, el murmullo de las aguas del río que corre como llevando un mensaje de amor y paz, y aquel aire puro acariciando su rostro, el pleno contacto con la naturaleza, lo transportaban quizás a zona ignoradas por nosotros pero que para él talvez era un lugar donde se reunía con su querida Nemesia y compartían esa paz y ese silencio. Todo aquello para el signficaba tranquilidad, serenidad en su alma y también lo desintoxicaba espiritualmente.
Pancho Sierra fue la figura del amor personificado en sus obras, porque "CARIDAD" sin obras no tiene méritos
Por eso Dios lo premió con el CARISMA DE LA CURACIÓN, que es lo más bello que puede poseer una persona.
Pancho Sierra está junto a Dios y desde allí nos ayuda con la misma bondad e intercediendo en nuestros pedidos. El Gaucho Santo de Pergamino siempre será recordado por toda la humanidad.
PANCHO SIERRA Y EL ESPIRITISMO
La estancia "El Porvenir" era conocida a través de la fama del Gaucho Santo de Pergamino y era visitada por gente de diversos lugares, pues cada vez se extendían más y más los grandes prodigios que realizaba don Pancho Sierra.
Fue don Cosme Mariño quien visitó un día en la estancia "El Porvenir" a don Pancho Sierra, cuando de paso por la casa de don Roberto Cano, en la localidad de Rojas, le comentaron las curaciones milagrosas que lograba don Pancho Sierra a través de la fe en Dios.
Para él, aquel comentario fue de gran importancia y movido por la curiosidad de comprobar si era verdad lo que se decía de él quiso conocerlo personalmente y sin pensarlo llegó a la estancia "El Porvenir"
Bien es sabido que don Cosme Mariño y don Rafael Hernández (hermano de José el famoso autor de "Martín Fierro") eran directivos de la sociedad Espiritista "Constancia".
El señor Cosme Mariño, cuando estuvo frente a Pancho Sierra y comprobó con sus propios ojos su gran poder espiritual, quedó admirado y lo invitó a la Sociedad "Constancia", a lo qur el Gaucho Santo aeeptó. Cuando el tiempo se lo permitiese viajaría a Buenos Aires para asistir a dichas disertaciones, pues el también era un hombre que le gustaba saber e interiorizarse sobre a que se refería y qué era lo que hacía allí, por lo tanto aceptaba dicha invitación y después podría hablar sobre lo que habia visto y oído.
Pancho Sierra era un hombre recto y, para opinar sobre dichas disertaciones, primero asistiría para forjarse su propia opinión. Dios estaba en él, por lo tanto ningún temor sentia de asistir a estas reuniones; él también quería saber de qué se trataba y el porqué de aquella invitación y el interés que tenían de que él asistiera.
Luego sacaría conclusiones y vería lo que tenía que hacer, cosa que él ya sabía porque tenía gran clarividecia que ya Dios le había otorgado.
61