Pancho Sierra, puntal de esta Misión
En este libro hemos dejado debidamente aclarado toda clase de confusión respecto de estos seres elegidos por Dios.
Pancho Sierra fue un hombre profundamente religioso y espiritual y es el Puntal de la Misión "Irma de Maresco", donde juntamente con la Madre Maria y la hermana Irma forman el Triángulo Espiritual.
En este Templo que fundó la Hermanita Irma es todo netamente religioso, donde Dios y la Santísima Virgen, por la intercesión del Triángulo Espiritual, congrega a todos los hombres en oración comunitaria y donde se ruega por todo el universo.
Esta Misión está apoyada por la religión mundial que fundara Nuestro Señor Jesucristo, que es la Católica Apostólica Romana.
Aquí en este Templo no se pregunta a qué religión pertenecen, sólo se les pide el debido respeto que se merecen en este lugar, ya que esto es como una Iglesia y se debe proceder de la misma manera. Porque Jesús nos dice: "donde es encuentren dos orando en mi nombre en medio de ellos estaré yo". Y aquí son muchos los que están orando y se enseña a amar al prójimo con limpieza de alma, practicando los Mandamientos de Nuestro Señor Jesucristo.
Si alguien dudase de estas palabras, sólo tiene que concurrir al Templo y de esta manera que lo dicho es la verdad, que no existen ninguna clase de engaños.
El Triángulo Espiritual está basado en esta fórmula: "Fe, Esperanza y Caridad".
Si bien es cierto que dicen que el Hermano Miguel es sólo un Pastor, eso no lo vamos a negar , pero también vamos a decir nuestra verdad, él es un Gran Predicador Laico Cristiano y Dios nos dice en esas Sagradas Escrituras que prediquemos el Evangelio y que enseñemos a nuestros hermanos a corregirse en la vida y que tratemos de encaminarlos por la senda del bien y que este Buen Pastor enseña en sus prédicas.
No tiene sentido ni es de buen cristiano atacar a alguien a quien está ayudando a sus semejantes.
Dios premia a los humildes de corazón y eso él muy humilde Pastor que reúne a su rebaño para acercarse más hacia Dios.
El que quiere entender estas palabras y las entienda, pues en ellas está toda la verdad. Yo seguiré defendiendo lo que es justo y verdadero y por eso jamás me compraron con dinero, porque soy hija de Dios y sigo sus Mandamientos.Sólo ruego a Dios que ilumine esas mentes equivocadas, "porque de los arrepentidos se sirve Dios".
Y como broche final diremos: "Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres amados por Él"
Eva Romero de Torres
El testimonio de la madre Maria
(Escrito en 1912)
Española soy, de Castilla la simiente tengo. Mi familia se vino a tierras de América, nos trasladamos a Lobos, en la provincia de Buenos Aires, luego a Saladillo y después a esta capital.
En Bolívar tengo familia y parientes en Tres Arroyos también me conocen mucho y tengo muchos hijos espirituales. Desde muy temprana edad fuí enferma llena de plagas, y os diré que no tuviera; tisis, icterismo y tumores de los cuales fuí operada tres veces, aunque el más grave lo tenía alojado en un pecho y los médicos lo habían diagnosticado canceroso. He tomado toda clase de remedios y los médicos han ensayado bastante con mi cuerpo y hasta perdí la dentadura pues los remedios que me daban estropeaban mi boca hasta dejarla imposible y, por último dijeron que a los cuarenta años caería para no levantarme nunca más.
Fuí casada dos veces; mis esposos y un hijo se me murieron. Dios lo dispuso así y le pedí conformidad frente a esas duras pruebas.
Alguien, al verme tan enferma, un día me dijo:"¿No conoce usted a un hombre que cura con una oración y un vaso de agua?...Está en una estancia del pueblo de Carabelas en el límite de Rojas y Pergamino; véalo que talvez él la sanará o quitará sus males...."
Y así fue como decidí buscar la ayuda de don Pancho Sierra. "Manosanta" lo llamaban unos, y "Médico de agua fría" después.
Primero daba esta oración: "Gran Dios del Universo, creador del cielo y de la tierra, Padre de todo lo creado, santificado sea tu nombre en todo el universo; perdona Señor, nuestra maldad y líbrame de todo mal en el nombre del Espíritu Santo".
Luego, como una caricia,colocaba la mano sobre la cabeza del paciente, y después daba el vaso de agua del aljibe. Como podeis comprender, el agua era un pretexto nada más, ya que Pancho Sierra era un hijo obediente de Dios. Él tenía su Misión y se dedicó a ella para beneficio de la humanidad y Dios le otorgó el poder porque era un elegido.
Cuando estuve frente a él, sin haberme visto nunca me detalló pasajes de mi vida como si hubiese vivido cerca mío, me diagnosticó al instante todos mis males y me profetizó la muerte de mi segundo esposo y el comienzo de la Misión que yo tendría que seguir en la tierra. Era tal la maravillosa clarividencia de don Pancho Sierra que hasta me profetizó que llegaría algún día que me llamarían " Madre ".
En ningún momento don Pancho Sierra se "transfiguró" o invocó el llamamiento a los espíritus, de ninguna manera. Yo puedo daros este valioso testimonio, pues ya sabeis que hasta el día de hoy muchos son los que afirman que don Pancho Sierra era espiritista, puesto que lo hemos tratado y conocido, sobre todo yo, mis queridos hijos, que fuí curada por Don Pancho Sierra de todos mis males e iniciada en la grandiosa Misión que hasta el día de hoy Dios me permite que pueda cumplir, os puedo asegurar que don Pancho Sierra no entraba "en trance" ni efectuaba movimientos de manos, solamente colocaba la mano sobre la cabeza y rezaba que os expliqué anteriormente y después el tradicional vaso de agua.
Así era aquel maravilloso hombre dotado del poder de Dios y ya veis que ahora que es un espíritu que irradia eternamente luz está siempre con nosotros y nos ayuda mucho más que antes. Por eso no debeis confundir nuestra Misión y os vuelvo a repetir que el espiritismo existe y todo lo que os digan acerca de los espíritus es la verdad, pero yo os enseño a no llamarlos porque caro os puede costar. Además el espiritismo se presta mucho a que trabajen sobre nosotros los espíritus atrasados y oscuros, que los que son buenos y tienen luz,y es por esta razón que en muchas "sesiones" se comprobó que bajaron seres burlones y "disfrazados". Por eso nosotros en nuestra Misión tenemos prohibida esa práctica y os recomendamos por caridad no llamar a los espíritus por el beneficio vuestro o de vuestra familia.
Ya veis que don Pancho Sierra me dió la salud de mi cuerpo y me indicó el comienzo de esta dura y amarga Misión, pero os vuelvo a repetir, jamás habló de espiritismo, solamente me aconsejó la profunda fe en Dios Todopoderoso para seguir adelante con el cumplimiento de mi sagrada Misión, que es la ayuda material y espiritual para todos los necesitados ,y sobre todo a "las ovejas extraviadas del redil de Dios".
Maria Salomé Loredo de Subiza (Madre Maria)