Humildad del gran Taumaturgo 78
Debemos dejar aclarado todo lo referente a su vida porque esto es historia verdadera. Por ese motivo explico la manera de cómo lo describió y todas las obras que él realizó. Sobre todo debemos destacar en el gran taumturgo su gran humildad y sencillez, pues él dejó aquí en la tierra la semilla de la bondad que germinó y de su fructífera cosecha, pues sus obras se basan en el infinto amor al semejante y en la firmeza de su fe en Tata Dios, como solía llamrlo él . No hay nada extraño en todo esto
Religioso y de fe incomovible
Sus descedientes, entre los que se cuentan hombres de gran prestigio, como el Dr. Adolfo M SIERRA(Fallecido en 1953) y su hijo, el conocido escritor y profesional Dr. Luis A Sierra ,han afirmdo siempre que don Pancho no era curandero ni espiritista. En cambio, aclararon que era un hombre muy religioso pero de pocas palabras y sobretodo contemplativo y admirador de todo lo conceniente a la naturaleza; hombre que conocía el campo profundamente, donde se puede lograr con la mirada limpia lo que Nuestro Creador nos ha regalado: el hermoso amanecer poblado de rocío en los sembrados, el trinar de miles de pájaros gozando de una hermosa libertad y un cielo inmenso que levantar la vista nos habla de Dios y se encuentra la paz.
Todo esto envolvía a este famoso Gaucho de Pergamino y vivió allí para que este recuerdo esté siempre presente. En un "pergamino" se deja grabado algo escrito que jamás se puede borrar; por eso Dios lo colocó en ese pueblo, porque tiene por nombre "Pergamino".
El mate de plata de Pancho Sierra
Uno de los recuerdos que más apreció en su vida Don Pancho Sierra era un hermoso mate de plata regalo de su propia madre.
Jamás se desprendió de tan preciada joya, que además había pertenecido a sus abuelos.
Cierto día, cuando Sierra atendía a los cientos de creyentes en la estancia "El Porvenir", fue a verlo una vecina de Salto que estaba casi ciega. La mujer fue acompañada por un hermano y muy temprano, para ser la pimera en ver al Gaucho Santo.
Al despuntar el alba llegaron a "El Porvenir" y ese momento Pancho Sierra estaba mateando. Cuando la mujer le explicó que los médicos prácticamente la habían deshauciado, Pancho Sierra le preguntó si tenía el problema en la vista de nacimiento y la mujer le respondió que a los veinte años había tenido un accidente dejándola ciega de un ojo y con el otro con muy poca visión.
En ese momento don Pancho se levantó tranquilamente y tocándole con el tibio mate de plata los ojos de aquella mujer, le dijo: " Dentro de un rato la vista empezará a volver".
Esa misma noche la mujer anunció que ya ditinguia los objetos y al tercer día, tomando también el agua en ayunas en el nombre de Dios TODOPODEROSO y con la oración que le enseñó Pancho Sierra, la curación de la vista era total.80
r