Más importantes testimonios
La señora Maria Teresa Superno, Directora del Museo Paleontológico y Arqueológico e Histórico de Salto, poee datos importantísimos de un minucioso estudio sobre la vida de Pancho Sierra y nos refirió que el padre del Gaucho Santo se casó dos veces. La primera esposa se llamaba Raimunda Ulloa, de la que enviudó, y años después contrajo nuevas nupcias con Raimunda Páez, que casualmente llevaba el mismo nombre que la primera esposa.
De los dos matrimonios nacieron doce hijos, ocho de la primera unión y cuatro de la segunda. Pancho Sierra era hijo de Raimunda Ulloá.
Tenía una hermana religiosa
Lo más notable es pocas veces se comentó es que don Pancho Sierra tenía una hermana (por parte de padre) que fue una religiosa ejemplar.
Fue una de las hermanas preferidas de don Pancho Sierra y se llamaba Maria Luján.
Toda su vida la dedicó por entero a su profesión de religiosa, llamándose en la congregación Sor María Luján Sierra, siendo la fundadora de la Congregación de Nuestra Señora de Luján en la localidad de San Antonio de Padua (Pcia. de Bs. As).
Varias veces don Pancho Sierra visitó a su hermana y se sentía orgulloso de aquella noble monjita que era un verdadero ejemplo en obras de caridad y de ayuda a los necesitados. Tal es así que un sacerdote franciscano escribió un libro exaltando las virtudes de tan bondadosa y misericordiosa mujer.
Dios y la Virgen guiaban a aquellos dos hermanos, Maria Luján y Francisco, para cumplir cada uno en la tarea en la tierra esa maravillosa Misión de acercar a las ovejas extraviadas al redil del Señor, y hoy que están juntos en el cielo, Sor Maria Luján y Pancho Sierra siguen rogando a Dios y la Virgen por todos nosotros.
El matrimonio de Pancho Sierra
Pancho Sierra contrajo enlace el día 11 de mayo del año 1890 en el Templo Parroquial "San Francisco de Asís", justamente el santo correspondiente a su nombre, y la iglesia situada en la localidad de Rojas. Su esposa se llamaba Leonor Fernandez, que según se afirmó muchas veces estaba emparentada con su familia.
También se investigó que Leonor contaba con 16 años cuando se casó con Pancho Sierra y que el taumaturgo se unió legalmente a ella para ayudarla y dejarla a cargo de la estancia "El Porvenir", pues aquel matrimonio solo duró diez y siete meses falleciendo el querido don Pancho.
El sacerdote que los unió se llamaba Silvestre Moruga y fueron testigos de la boda religiosa los padres de la novia, don Victorino Fernández y doña Julia Fernández.
Este mismo testimonio se publicó en una revista doctrinaria titulada "Investigaciones exactas sobre la vida de Pancho Sierra," editado en Salto en 1891.
Su muerte
Pancho Sierra pasó a la inmortalidad el día 9 de diciembre del año 1981 a las 7 y 10 P.M a los 60 años de edad.
Don Pancho siempre había pedido que el día se produjera su muerte no quería lujos, solamente quería un carruaje tirado por dos caballos.
Sin embargo no fue así, pues la familia queriendo para él lo mejor, encargó al señor Pedro Hegoburu, propietario de la empresa de pompa fúnebre del mismo nombre situada en la localidad de Rojas, un carruaje tirado por cuatro hermosos caballos negros muy bien ornamentados.
Fue entonces cuando sucedió algo realmente notable,pues en el momento de ser retirado el féretro y colocado en el carruaje fúnebre, los caballos se negaron a avanzar por más que el señno Horacio Hegoburu (hermano de Pedro), que conducía la carroza fúnebre castigaba a los animales estos seguían clavados en la tierra, negándose a avanzar hacia el cementerio.
Así pasó cerca de una hora hasta que Carlota Sierra, recordando en ese momento las palabras de su querido hermano, que había recomendado que quería solamente dos caballos, pidió al señor Hegoburu que desengachase los caballos de adelante y así fue que cuando esta orden fue cumplida el coche fúnebre avanzó sin ningún inconveniente tirado solamente por dos caballos, ante el asombro de todos los presentes.
Este testimonio lo dió el señor Alberto Vazquez Hegoburu, nieto de Pedro Hegoburu.
Un mes antes de morir, presintiendo su hora suprema, don Pancho Sierra expresó quq se había cumplido su plazo y desde entonces dejó de trabajar en la maravillosa misión que Dios le había indicado, recordando toda vez cuando se le aparició representado en un ancianito en aquella noche en la Posta del Árbol Solo.
Pancho Sierra estuvo nueve días en agonía, los cuáles los pasó llorando y diciendo:
"LLORO POR LOS QUE QUEDAN Y POR TODO LO MALO QUE PASARÁ EN EL MUNDO"
Enterada la gente del fallecimiento del Gaucho Santo, una verdadera multitud desfiló por la estancia"El Porvenir" para darle el último adiós y al otro día acompañaron el féretro hasta su última morada en el Cementerio de Salto.