Entrada destacada

  Fe, Esperanza y Caridad Estando una tarde la señora María Loredo de Subiza descansando sentada bajo la frondosa arboleda de su residencia,...

sábado, 10 de enero de 2026

AGUA FLUIDIFICADA

Capitulo 30 

AGUA FLUIDIFICADA


Como este trabajo no circulará solamente en medios espíritas, ya conocedores del asunto, no deseamos cerrar esta exposición sobre pases, sin hablar del agua fluidíficada, otro elemento de valor en el capítulo de las curas espirituales, con cuanto han sido ridiculizados por aquellos que no poseen conocimientos necesarios para una justa apreciación.
En general, son los Espíritus desencarnados que, durante las sesiones, fluidifican el agua; pero este proceso podrá ser mucho más popular cuando se sepa que todas las personas en sus propias casas podrán obtener esa agua curativa, bastando proceder de la siguiente forma: individualmente, o en grupos de interesados, concentrarse, formulen una oración y, colocando una vasija con agua pura, en el centro de la corriente así formada, aguardar algunos minutos, hasta que los Espiritus desencarnados, familiares o no de aquel hogar fluidifiquen el agua.
Si en el grupo hay alguna persona dotada de sensibilidad espiritual y fe, podrá servir de medium; ella misma durante la concentración, podrá fluir el agua, bastando tomar la vasija, colocar al alcance de las manos y proyectar sobre ella los propios fluídos, o, mejor todavia, captar por la oración los fluídos cósmicos  del Espacio y poyectarlos sobre la vasija.
También dará buenos resultados colocar a la cabeza, todas las noches, una vasija con agua limpia, haciendo una oración en el sentido que los agentes invisibles fluidifiquen el agua.
El agua es un óptimo conductor de fuerza electromagnético y absorben los fluídos sobre ella proyectados, los conservará y los transmitirá a los enfermos al digerirla.
Oigamos también la palabra esclarecida del mismo Espíritu Emmanuel a respecto de este importante y accesible elemento  de curas de  malestares y perturbaciones espirituales en general."Mi amigo, cuando Jesús se refería a la bensición del vaso de agua fría, en su nombre, no apenas se refería a la compasión rutinaria que sacía la sed común. Se detenía el Maestro en el exámen de valores espirituales más profundos.
El agua es de los cuerpos más simples y perceptivos de la Tierra.
Es como la base pura, en que la medicación del Cielo puede ser impresa, a través de recursos sustanciales de asistencia al cuerpo y al alma, aunque en proceso invisible a los ojos mortales.
La oración intercesora y el pensamiento de la bondad representan irradiaciones de nuestras mejores energías.
 La criatura que ora o medita exterioriza poderes, emanaciones y fluídos que, por tanto, escapan al análisis de la inteligencia vulgar, y la linfa potable nos recibe la influencia, de modo claro, condensando línea de fuerza magnética y principios eléctricos que, alivian y sustentan, ayudan y curan.
La fuente que procede del corazón de la Tierra y la rogativa que fluye del íntimo del alma, cuando se unen en la difusión del bien, operan milagros.
El Espíritu que se eleva en dirección al Cielo es una antena vivia, captando potencias de la naturaleza superior, pudiendo distribuírlas en beneficio de todos los que le siguen la marcha.
Nadie es huérfano de semejante amparo
Para auxiliar a otros y a si mismo, es suficiente la buena voluntad y la confianza positiva.
Reconozcamos, pues, que el Maestro, cuando se refirió al agua simple, dada en nombre de su memoria, se refirió al valor de la providencia en beneficio de la carne y del espíritu, siempre que estacione a través de zonas enfermas,
Si deseas, por tanto, el concurso de los Amigos Espirituales en la solucion de tus necesidades fisiopsíquicas o  en los problemas de salud y el equilibrio de los compañeros, coloca tu recipiente de agua cristalina, al frene de tus oraciones, espera y confía.
El rocío del Plan Divino magnetizará el líquido, con rayos de bendiciones, y estarán entonces consagrando la sublime enseñanza de agua pura, bendecidas en los Cielos".
La vibración de las 22 horas en un momento, más que cualquier otro, propicio para solicitar al Plano Espiritual la fluidificación del agua para la cura de las enfermedades, porque el intercambio que es establece con los benefactores espirituales es muy amplio y culmina en la Casa de Bezerra de Meneses, en el Espacio, de donde pueden fluir para los necesitados de auxilio, las más poderosas y purificadas ondas de fluídos y vibraciones curativas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario